La retención de líquidos es cosa de mujeres, ¡pero también de hombres!
Por retención de líquidos se entiende la tendencia a retener líquidos en el organismo. Estos fluidos en exceso generalmente se acumulan en los espacios intersticiales (entre célula y célula) y en mayor medida en algunas zonas predispuestas a la acumulación de grasa, como el abdomen, los muslos y los glúteos. Uno de los principales signos con los que se manifiesta la retención de líquidos es el clásico 'hinchazón' causado por el exceso de acumulación de líquidos en los tejidos. Veamos ahora algunos de los factores que pueden provocar el estancamiento de fluidos en nuestro organismo y qué contramedidas podemos adoptar para intentar reducir la aparición de este problema y mejorar nuestra salud (usar, en el caso de los hombres, específicas camisetas drenantes que pueden contribuir a reducir las imperfecciones en general).
¿Qué causa la retención de líquidos?
-
El estrés – cuando estamos estresados producimos una hormona llamada Cortisol.
El Cortisol es una hormona catabólica – es decir, “toma prestadas” sustancias importantes de los músculos para favorecer una huida rápida ante un peligro inminente. Una producción excesiva de esta hormona puede reducir la masa magra aumentando, sin embargo, la presencia de grasa y retención de líquidos en el cuerpo (la grasa y los líquidos son necesarios para un periodo de carestía para que el cuerpo no muera).
- Una dieta demasiado restrictiva – Adoptar una dieta de este tipo puede convencer a tu cuerpo de que estás en un periodo de “carestía”. Un estudio científico ha constatado que una dieta demasiado restrictiva aumenta los niveles de producción de cortisol que, como hemos dicho hace poco, puede crear tanto retención de líquidos como un aumento de masa grasa.
-
Entrenamientos demasiado agresivos – El cuerpo no puede estar siempre en modo “ON”. Muchos piensan que el entrenamiento debe realizarse siempre al máximo, pero no es así: si observas a los equipos deportivos, estos alternan días de entrenamientos intensos y días con sesiones de recuperación.
El cuerpo busca siempre el equilibrio, mejor conocido como homeostasis.
Es mejor evitar entrenar con demasiada intensidad y durante demasiado tiempo para evitar elevar el nivel de estrés y provocar una producción excesiva de cortisol.
- Bomba sodio-potasio – Para gestionar el intercambio de nutrientes a nivel celular es necesaria la ósmosis celular vehiculada por el agua. Debe haber una relación adecuada entre sodio y potasio en el cuerpo para evitar la retención de líquidos extracelular. La retención de líquidos no solo te hincha, también puede contribuir a ralentizar el metabolismo celular frenando tu metabolismo basal.
- Beber poca agua – Un escaso aporte de agua puede llevar a la deshidratación. En las primeras fases de deshidratación, el cuerpo retiene los líquidos presentes en el organismo para evitar llegar al fallecimiento. En casos graves, el agua se reabsorbe de la orina, haciendo que esta sea muy densa, de un color intenso y con un fuerte olor. Por lo tanto, es muy importante consumir mucha agua para que el cuerpo comience a liberar las viejas reservas.
Algunos consejos para reducir la retención de líquidos:
- Relájate – Intenta apagar el móvil de vez en cuando y dormir al menos 7-8 horas de sueño continuo por noche.
- No consumas demasiada sal e intenta integrar una cantidad adecuada de potasio. Puedes ayudarte con un buen suplemento de sales minerales.
-
No hagas una dieta restrictiva – Se necesita una dieta variada y rica en carbohidratos con bajo índice glucémico y fibra. A este respecto, ¡la pasta no es un alimento prohibido!
- Beber más agua – Se recomienda consumir al menos un litro y medio de agua al día, también las infusiones y las verduras pueden ayudar a hidratarte.
- Entrena alternando la intensidad – Si siempre haces entrenamientos de cardio, intenta variar tu rutina y alternar ese tipo de sesiones con otras tonificantes y/o con sesiones de estiramientos, y cada 3 días no entrenes en absoluto.
-
USA BEGOOD® – Está clínicamente probado que la Dermofibra® utilizada para fabricar las prendas BeGood ayuda a reducir la retención de líquidos, gracias a los infrarrojos lejanos activados por el calor corporal. Estos ayudan a disgregar las adherencias moleculares entre las moléculas de agua favoreciendo un drenaje de los líquidos en exceso.
Ponte una prenda BeGood y verás que en 90 minutos empezarás a correr al baño para hacer pipí.
BeGood es un aliado excelente para combatir la retención de líquidos, y además son prendas preciosas para llevar puestas.